Una moto usada se publica en tu página web como ficha con botón de consulta, no como producto de carrito. La diferencia no es estética: un producto de carrito lo puede comprar cualquiera desde el celular a las tres de la mañana, y una moto usada es una sola, tiene papeles y se vende hablando.
Lo que sigue es cómo funciona el circuito completo, desde que la unidad entra por permuta hasta que la ficha se actualiza sola.
El problema real: una moto usada no es un producto
Una tienda online está pensada para vender diez remeras iguales. Una moto usada rompe todos los supuestos de eso:
- Hay una sola. Si dos personas la compran al mismo tiempo, vendiste algo que no tenés.
- Muchas veces no tiene precio publicado. El número se cierra viendo la moto y hablando.
- No se entrega apretando un botón. Hay transferencia, verificación policial, cédula, deuda de patentes.
- Entra por permuta, no por compra. Nadie la cargó con ficha técnica ni con fotos de estudio: entró con lo mínimo, el día que un cliente se llevó una 0km.
Por eso publicar la moto como un producto común es una mala idea aunque la tienda "funcione". El día que alguien la agrega al carrito y paga, el problema es tuyo.
Cómo se resuelve: producto externo, no comprable
Cada unidad publicada sale a WooCommerce como un producto de tipo externo. Es un tipo que trae el propio WooCommerce y que no tiene carrito: no se puede agregar, ni siquiera forzando la URL a mano. En su lugar muestra un botón que lleva a consultar por esa unidad.
Es la parte que más tranquilidad da, porque no depende de que alguien configure bien la tienda ni de que el diseño esconda un botón. Un vehículo nunca puede entrar en un pedido, y esa garantía vive en la estructura del producto, no en una convención.
De paso, esto resuelve el modo "consultar precio". Si no querés publicar el número, la ficha sale igual y el botón de consulta hace todo el trabajo.
Qué lleva la ficha, y qué nunca sale
La ficha se arma con un asistente de siete pasos: identidad, ficha técnica, fotos, estado, papeles, extras y publicación. Hay un medidor de completitud y una lista de qué falta, y cada ítem de esa lista te lleva directo al paso donde se carga.
Los pasos no bloquean. Podés saltar entre ellos y publicar con datos faltantes, con el aviso a la vista. Completar la ficha de una usada es un trabajo que se hace de a ratos, entre cliente y cliente, y un asistente que te obliga a terminar todo de una sentada termina sin usarse.
Lo que sale publicado: marca, modelo, año, kilometraje, estado general, papeles y equipamiento. La descripción se redacta como la escribiría una persona —"service al día", "cubiertas al 80%"— y no como un volcado de campos. Si la moto tiene una caída declarada, se publica: esconderla es lo que hace que el comprador desconfíe de todo lo demás.
Lo que no sale nunca: el número de chasis, la patente y las notas de titularidad, que es justamente donde alguien escribiría un nombre y un DNI. Hasta el código interno de la publicación se arma con el identificador de la unidad y no con la patente, para que ni el dato técnico filtre información sensible.
La ficha técnica de una moto que no es tuya
Acá está el caso que rompe cualquier solución teórica. Tu concesionaria vende una marca, pero toma de todo en parte de pago. Entra una moto de una marca que no tenés en el catálogo, y no hay ninguna ficha técnica para heredar.
Se resuelve de dos formas, las dos con IA:
- Proponerla desde marca, modelo y año. Es el camino que usa casi todo el mundo, porque nadie tiene a mano el folleto de una moto que entró de permuta hace veinte minutos.
- Leyendo un PDF o una foto del folleto o de la ficha original, si la tenés.
Lo importante es lo que pasa después: cada dato guarda de dónde salió. Lo que propone la IA queda marcado como pendiente hasta que alguien lo confirma, y si el modelo no se reconoció o la confianza es baja, se dice fuerte en la pantalla. La IA nunca pisa un valor que cargaste a mano. Es el mismo criterio que usamos para cargar facturas de compra con una foto.
Publicar es manual. Actualizar es automático.
Publicar una unidad es siempre una decisión tuya: prendés el interruptor y esa moto sale a la web.
Actualizar, no. Cualquier edición de una unidad ya publicada refresca la ficha sola: si bajás el precio, si sumás fotos, si corregís el kilometraje. No hay que acordarse de republicar, que es exactamente donde se desincroniza una vidriera hecha a mano.
Para que eso no castigue al sitio, la ficha se compara antes de mandarla: si la edición no cambió nada de lo que se muestra, no se toca la web. Y hay una revisión periódica que vuelve a encolar lo que quedó a medio camino, para que ninguna unidad se quede publicada con datos viejos.
Es el mismo principio con el que sincronizamos el stock de WooCommerce: el sistema es la fuente de verdad y la tienda es un reflejo, nunca al revés.
La moto vendida no desaparece
Cuando vendés la unidad, la ficha queda marcada como vendida pero sigue en stock a los ojos de la tienda.
Suena al revés y tiene una razón concreta. Estas tiendas están configuradas para esconder los productos sin stock. Si marcáramos la moto vendida como "sin stock", WooCommerce la borraría del catálogo en lugar de mostrarla vendida, y perderías la mejor prueba social que tenés: la lista de lo que ya vendiste.
Despublicarla queda como decisión tuya, el día que quieras.
Fotos: el 80% de la venta
En usados la foto es el producto. Se pueden subir varias, reordenarlas y elegir la portada, que es la que decide si alguien entra a la ficha o sigue scrolleando.
Un detalle chico que evita un dolor de cabeza real: al reordenar se valida que el orden nuevo contenga exactamente las mismas fotos que había. Así, si tenías la pantalla abierta en dos lugares, una pantalla vieja no puede borrar una foto que acabás de subir desde la otra.
Para arrancar
- Conectá tu tienda al sistema de gestión (WooCommerce hoy, también hay Tiendanube).
- Entrá a la unidad usada y completá la ficha con el asistente. Empezá por fotos y precio: es lo que mueve la aguja.
- Prendé el interruptor de publicación.
- Olvidate. Cada edición posterior viaja sola.
El resto del circuito de la concesionaria —seña, permuta, preentrega y entrega— está contado en venta de motos 0km paso a paso.