La contabilidad interna es el registro del movimiento real del negocio, tenga o no comprobante fiscal cada operación. En PymeInteligente no es un módulo aparte ni una planilla paralela: es un botón en la barra superior que cambia entre dos vistas de los mismos datos. Cargás la operación una sola vez y el sistema arma las dos.
El problema que resuelve es viejo y conocido. El dueño mira el reporte de ventas, ve un número, y sabe que ese no es el número. Falta lo que se vendió con Factura X, falta el presupuesto que ya se entregó, faltan las compras que entraron sin factura. Entonces aparece la planilla de Excel al lado del sistema, y a partir de ahí ningún número es confiable.
Cómo funciona el cambio de vista
Hay dos modos, y se alternan con un solo click:
| Modo | Ícono | Qué muestra |
|---|---|---|
| Fiscal | 🔒 | Sólo las operaciones con respaldo fiscal |
| Todo | 🔓 | Todas las operaciones, fiscales e internas |
Tres detalles que importan:
- El modo por defecto es Fiscal. Si nadie toca nada, los números que ves son los declarables. Ver todo es una decisión explícita.
- La preferencia queda guardada en tu navegador, no en el servidor. Cada usuario elige cómo mira, y esa elección no le cambia la pantalla a nadie más.
- Hay atajo de teclado:
Ctrl + Shift + Cmd + D. Para el que pasa el día alternando entre las dos vistas.
Al cambiar de modo la página se recarga, porque el filtro no se aplica en la pantalla: se aplica en la consulta a la base. No es que el sistema te esconde filas, es que directamente no las trae.
Qué se filtra exactamente
Esta es la parte que conviene tener clara, porque no todo el sistema cambia cuando cambiás el modo.
Ventas. En modo Fiscal se muestran sólo los comprobantes de familia fiscal: Factura A, Factura B, Factura C, Ticket, Notas de Crédito A/B/C y Notas de Débito. Quedan afuera los cinco tipos internos: Factura X, Nota de Crédito X, Nota de Débito X, Nota de Pedido y Presupuesto.
Facturas de compra y pagos de gastos. Cada compra se carga con su tipo: white (con factura) o black (sin factura). En modo Fiscal se ven sólo las primeras.
Cuentas corrientes de clientes. El saldo se recalcula excluyendo los movimientos que nacieron de un documento interno. Es decir: en modo Fiscal, la deuda que ves de un cliente es la deuda documentada.
Caja y pagos a proveedores: no se filtran. Se ven iguales en los dos modos, y está bien que así sea. Un movimiento de caja es operativo: la plata entró o salió, más allá de qué papel la respalde. Filtrarlo daría un arqueo que nunca cierra. Si te interesa ese tema aparte, tenemos una nota sobre cómo cerrar la caja y que los números coincidan.
El modo "Todo" no es sólo para lo informal
Vale aclararlo porque se malinterpreta seguido. Los presupuestos y las notas de pedido también son documentos internos. Si tu negocio trabaja con presupuesto previo —un taller, un corralón, una distribuidora mayorista— la vista fiscal no los muestra, porque todavía no son una venta ante ARCA.
O sea que el modo completo sirve para dos cosas distintas al mismo tiempo:
- Ver el resultado real, incluyendo lo que no tiene comprobante.
- Ver lo que está por venir: presupuestos entregados y pedidos tomados que todavía no facturaste.
Muchos negocios usan el botón sólo para lo segundo.
Las leyendas se ponen solas
Cada documento interno sale impreso con su leyenda, sin que nadie tenga que acordarse de escribirla:
- Factura X → "Factura X – Documento no válido como comprobante fiscal"
- Nota de Crédito X → "Nota de Crédito X – Documento interno de anulación"
- Nota de Débito X → "Nota de Débito X – Documento interno de ajuste"
- Nota de Pedido → "Nota de Pedido – Documento interno de control"
- Presupuesto → "Presupuesto – Sin validez fiscal"
Es una protección chica y valiosa: un comprobante interno nunca se le entrega a un cliente pareciendo una factura.
Cómo se conecta con la contabilidad
Si además tenés el módulo contable activo, cada operación genera su asiento automático, y los dos libros son independientes: el libro fiscal registra lo que tiene respaldo, el libro interno registra el movimiento real completo. Cada uno con sus propias cuentas, y cada uno se activa por separado. Lo contamos en detalle en asientos contables automáticos.
Del lado del reporte, el efecto práctico es que podés mirar la misma pantalla de reportes comerciales dos veces —un click de por medio— y comparar el resultado declarado contra el resultado real, sin exportar nada ni abrir una planilla.
Qué necesitás para empezar a usarlo
Tres cosas, en este orden:
- Que cada venta se cargue con su tipo de comprobante correcto. Es el paso que más se descuida y el que sostiene todo lo demás. Si todo entra como Factura B "para simplificar", las dos vistas dan lo mismo y el botón no sirve.
- Que las compras se carguen con su tipo (
whiteoblack) al momento de registrarlas, no después. - Que los costos de producto estén cargados. Sin costo no hay margen, y sin margen el resultado real es sólo una suma de ventas. Ese punto lo desarrollamos en cómo saber cuánto ganó tu negocio hoy.
Con eso puesto, el resto sale del sistema. Y la planilla paralela de Excel deja de tener razón de existir, que era el objetivo desde el principio.